sábado, 4 de marzo de 2017

12 consejos que revolucionaron espiritualmente mi Cuaresma

Este post busca recoger algunas de la reflexiones que el Señor ha tenido la gracia de regalarme en un retiro que tuve hace poco. No han sido gracias a mi inspiración –ni mucho menos– han sido de Dios y del buen predicador que puso en nuestro camino.

En nuestra vida somos como el leproso del Evangelio: estamos en camino de sanación.Caminamos en la fe y en la esperanza de que Jesús, con su gracia y casi sin darnos cuenta, vaya sanando y transformando nuestro corazón.

Ha sido bonito hacer el retiro antes de estos 40 días de preparación para la Pascua. Creo que para la Cuaresma, estos 12 consejos, podrían serte de mucha utilidad en tu camino de cercanía con Jesús.

1. Nuestra conversión es una tarea imposible

Sí, leíste bien, es imposible. No está ni estará nunca dentro de nuestras posibilidades. Convertirse significa dejar que Otro intervenga. Definitivamente no puedo hacerlo yo solo, necesito que Dios haga su parte, pase a mi lado en el camino y me cure. Nuestro proceso de conversión no es otra cosa que ir haciéndonos, poco a poco, mendigos de su gracia. Nuestra vida es como un hospital de campaña, conforme va pasando el médico (Cristo) va curando a los que estamos enfermos.


viernes, 9 de diciembre de 2016

15 frases de San Francisco de Asís que estremecerán tu corazón

San Francisco de Asís no escribió ningún tratado sobre la oración. Tampoco se preocupó demasiado en enseñar a sus hermanos un método de oración. Pero esto no le impidió ser un guía seguro, al tiempo que un ejemplo viviente, en el camino de la unión con Dios.

Lo esencial de su enseñanza, así como de su experiencia personal sobre la oración, se halla contenido en la siguiente frase de la Regla bulada:
Aplíquense los hermanos a lo que por encima de todo deben anhelar: tener el espíritu del Señor y su santa operación” (2 R 10,8-9)

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La vida de oración, según Francisco, es ante todo ese gran anhelo, esa búsqueda incesante del Espíritu del Señor y de su acción en nosotros. Somos incapaces, por nosotros mismos, de nombrar dignamente a Dios. No sabemos orar como es debido. ¿No consiste la oración, para el cristiano, en unirse a Jesús en su relación con el Padre? Orar es aprender a decir «Abba». Y eso sólo es posible gracias al Espíritu. El Espíritu del Señor es el gran iniciador en la vida de oración. Por eso debemos anhelarlo por encima de todo y dejarle actuar en nosotros. *

San Francisco se Asís, fue un humilde servidor de Dios que lo dejó todo para seguir al Señor, se preocupó mucho por la Santidad de los demás y de todos los hermanos, realizaba muchos Sacrificios y ayunos. Sus escritos estan llenos de una santa humildad y obediencia a la Iglesia. Un Laico comprometido que Amó al Señor más allá de sus propios límites.

A continuación Frases de San Francisco de Asís que van directo al corazón:

1 “Si tú, siervo de Dios, estás preocupado por algo, inmediatamente debes recurrir a la oración y permanecer ante el Señor hasta que te devuelva la alegría de su Salvación”

2 “La verdadera enseñanza que trasmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos.”

3 “Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible.”

4 “Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevarte contigo nada de lo que has recibido, sólo lo que has dado.”

5 “El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote”.

6 “Espíritus malignos y falsos, hagan en mi todo lo que quieran. Yo sé bien que no pueden hacer más de lo que les permita la mano del Señor. Por mi parte, estoy dispuesto a sufrir con mucho gusto todo lo que él les deje hacer en mí.”

7 “Es siervo fiel y prudente el que, por cada culpa que comete, se apresura a expiarlas: interiormente, por la contrición y exteriormente por la confesión y la satisfacción de obra”

8 “El demonio se alegra, sobre todo, cuando logra arrebatar la alegría del corazón del servidor de Dios. Llena de polvo las rendijas más pequeñas de la conciencia que puedan ensuciar el candor del espíritu y la pureza de la vida. Pero cuando la alegría espiritual llena los corazones, la serpiente derrama en vano su veneno mortal.”

9 “Cuando el servidor de Dios es visitado por el Señor en la oración con alguna nueva consolación, antes de terminarla debe levantar los ojos al cielo y, (juntas las manos), decir al Señor: “Señor, a mi, pecador e indigno, me has enviado del cielo esta consolación y dulzura; te las devuelvo a ti para que me las reserves, pues yo soy un ladrón de tu tesoro.” Y también: “Señor, arrebátame tu bien en este siglo y resérvamelo para el futuro.” Así debe ser, de modo que, cuando salga de la oración, se presente a los demás tan pobrecito y pecador como si no hubiera obtenida ninguna gracia nueva. Por una pequeña recompensa se pierde algo que es inestimable y se provoca fácilmente al Dador a no dar más.”

10 “Luchemos por alcanzar la serenidad de aceptar las cosas inevitables, el valor de cambias las cosas que podamos y la sabiduría para poder distinguir unas de otras.”

11 “Predica el evangelio en todo momento, y cuando sea necesario, utiliza las palabras.”

12 “Señor, hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio siembre yo amor; donde haya ofensa, perdón; donde hay duda, fe; donde hay desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; donde haya tristeza, alegría.”

13 “¡Terrible es la muerte!, pero ¡cuán apetecible es también la vida del otro mundo, a la que Dios nos llama!”

14 “No peleen entre sí y con los demás, sino traten de responder humildemente diciendo, “Soy un siervo inútil.”

15 “En la santa caridad que es Dios, ruego a todos los hermanos, tanto a los ministros como a los otros, que, removido todo impedimento y pospuesta toda preocupación y solicitud, como mejor puedan, sirvan, amen, honren y adoren al Señor Dios, y háganlo con limpio corazón y mente pura, que es lo que Él busca por encima de todo; y hagamos siempre en ellos habitación y morada a Aquel que es el Señor Dios omnipotente, Padre, e Hijo, y Espíritu Santo”

Qriswell J. Quero, PildorasdeFe.net 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Oración para aprender a Amar


Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.
Santa Teresa de Calcuta

sábado, 12 de septiembre de 2015

Videntes y supuestas apariciones, ¿dónde está el peligro?

Las apariciones marianas, a lo largo de la historia, han sido y son una demostrada fuente de frutos espirituales, conversiones, milagros y de renovación espiritual para muchos creyentes, incluso para que muchos alejados vuelvan a la Iglesia. Pero no hablamos de las apariciones aprobadas por la Iglesia, de las que hay suficiente información, sino de aquellas que proliferan últimamente, sobre todo gracias a internet, como un fenómeno paralelo a la Iglesia.
 
Muchos de los supuestos videntes y sus difusores defienden aparentemente las posturas morales de la Iglesia con radicalidad, pero enseñan una imagen herética de Dios, contraria a la revelada en Jesucristo, fomentando en muchos casos la superstición y el pensamiento mágico. Creen que la Virgen María es más buena y misericordiosa que Dios, y que intercede con grandes sufrimientos, para que Dios Padre se apiade de la humanidad y no nos castigue con baños de azufre y fuego, como un dios pagano irascible y malhumorado.

Los peligros del fundamentalismo

En algunos casos, es tal el fanatismo de algunos grupos aparicionistas, que si uno no adhiere a su vidente o no se lee sus mensajes, es visto como una persona poco espiritual o incrédula.

lunes, 7 de septiembre de 2015

El arte de hablar

 

Moderado y discreto al hablar

Todos conocemos muy bien la expresión del apóstol Santiago: “si alguno no cae hablando, es un hombre perfecto, capaz de poner freno a todo su cuerpo” (3, 2). Muchas veces me pregunto si tomamos conciencia de lo que el apóstol nos enseña. La expresión del apóstol podría ser traducida a modo de refrán: “dime cómo hablas y sabré si eres santo.”

Se puede decir que la lengua es lo mejor y lo peor que tenemos, es fuente de inmensos bienes, pero también, en contraste, es incalculable el mal que podemos hacer con la misma lengua. Una sola palabra basta para exteriorizar las riquezas o las miserias del alma; sólo quien posee sólidas virtudes, puede mostrarse delicado y discreto, sincero y educado, abierto y prudente. Es decir, existe una perfecta ecuación entre santidad y discreción en el hablar.

El uso de la lengua y las virtudes

En efecto, el uso de la lengua es la manifestación más elocuente de las virtudes cristianas: Quien no tiene caridad, no puede ser moderado. Quien no es humilde, no puede ser discreto. Quien no es sencillo, sincero y abnegado, no dominará jamás su lengua porque él mismo está encadenado por pasiones violentas.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

6 tentaciones típicas del cristiano nivel avanzado

Por si a alguien todavía no le queda claro: el demonio existe y los seres humanos no somos de su particular agrado; es más, el muy cobarde, puesto que a Dios no puede hacerle ningún daño directo, decidió herirlo a través de las criaturas que Él más amaba: nosotros. Por eso nadie se espante, especialmente los cristianos (su presa favorita), si les digo que el demonio constantemente nos ataca y nos tienta para que ofendamos a nuestro Creador.


El problema es que el demonio es muy astuto, y nosotros, los cristianos, muchas veces nos pasamos de tontos. Creemos que ir a Misa, rezar el Rosario y tratar de vivir una vida cristiana coherente nos exime automáticamente de toda preocupación por la presencia de este indeseable sujeto. Lamento decir que la realidad no es así. El demonio redobla sus esfuerzos cuando ve coherencia cristiana en nuestras vidas, asume nuevos rostros y actualiza sus estrategias. Una metáfora puede ayudarnos: un ladrón quiere entrar a robar en una casa. Merodeando su objetivo y rumiando su plan descubre que ahí vive una joven cuyo novio, a una determinada hora, le lanza piedritas a la ventana para que ella se asome por el balcón y le permita entrar. ¿Qué deberá hacer el ladrón para engañar a la joven? Seguramente lanzar piedritas a la hora correcta solo podría servirle para ganarse un escopetazo del Papá. Es obvio que el plan debe consistir en disfrazarse del novio, copiar su modo de andar e impostar la voz para lograr un tono lo más parecido posible. Creo que es un buen ejemplo para entender cómo se filtra el demonio y sus tentaciones en la vida de un cristiano. El demonio, al no poder presentarnos la tentación de manera burda porque sabe bien que serían rápidamente rechazadas, cambia de plan e intenta presentarse con pensamientos y estados de ánimo que parecen espirituales para poco a poco desviarnos de la relación con Dios.

¿Cuáles son esos pensamientos y estados de ánimo en apariencia positivos y espirituales pero que en el fondo son tentaciones? Me voy a valer del libro El discernimiento del Padre Marko Rupnik, que por cierto recomiendo mucho, para responder a esta pregunta. Éste se basa, a su vez, en los padres de la Iglesia, es por ello que los puntos que se vienen tienen mucho de la riqueza de la tradición y la sabiduría de la Iglesia.

lunes, 31 de agosto de 2015

Bula Papal: “El rostro de la misericordia”

3/04/2015 – La tarde del sábado 11 de abril, víspera del II Domingo de Pascua, el Papa Francisco convocó oficialmente el Jubileo Extraordinario de la Misericordia con la publicación de la Bula  “Misericordiae vultus”. “¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios! A todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros” escribe Francisco en el punto 5 de la bula.


El Año Santo se abrirá el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción y finalizará el 20 de noviembre de 2016 con la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo: “. Encomendaremos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos a la Señoría de Cristo, esperando que difunda su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia, todavía por construir con el compromiso de todos en el próximo futuro” explica el Papa en el texto.

BULA DE CONVOCACIÓN
DEL JUBILEO EXTRAORDINARIO
DE LA MISERICORDIA
FRANCISCO
OBISPO DE ROMA
SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS
A CUANTOS LEAN ESTA CARTA
GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ

1. Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, « rico de misericordia » (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como « Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad » (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la « plenitud del tiempo » (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona[1] revela la misericordia de Dios.

viernes, 10 de julio de 2015

Matrimonio ¿Qué beneficios trae a los esposos que sea un sacramento?

Sacramento del matrimonio
La gracia sacramental acompaña a los esposos durante todos los días de su existencia en la tierra, hasta la muerte.

La sociedad actual tiende a menospreciarse el valor del Matrimonio cristiano. Pero la Iglesia, guardiana del deseo de su Señor, viene a recordarnos la verdad que nos hace libres. Los esposos cristianos están llamados a encontrar en su matrimonio y su familia el camino del Cielo, y el sacramento les da para ello un aumento de la gracia santificante (*).

Cuando los novios salen del templo, sus almas se encuentran más fuertes y más bellas espiritualmente que cuando, unos minutos antes, entraron a él. Es, por tanto, muy conveniente que los contrayentes reciban este sacramento libres de pecado mortal.

Por ello, se recomienda vivamente que antes de su boda se acerquen a recibir el sacramento de la reconciliación o penitencia. Sin embargo, aunque uno o ambos se casen sin esa limpieza del alma, el sacramento del matrimonio no dejaría de producirse, con tal que se cumplan las demás condiciones.

Junto al aumento de la gracia que abre el Cielo (dijimos que se llama gracia santificante), el Matrimonio da su propia gracia específica, llamada gracia sacramental. Ésta consiste en el derecho a recibir de Dios todas las ayudas necesarias para que los esposos puedan amarse en Cristo sin infidelidad y para siempre, así como el derecho a recibir todos los auxilios materiales y espirituales exigidos para la fundación de su hogar.

Esta gracia sacramental acompaña a los esposos durante todos los días de su existencia en la tierra, hasta la muerte. Cuando el mal rato del esposo (o de la esposa), decaído ante el cúmulo de dificultades cotidianas, le lleva a sentirse víctima y a pensar que casarse fue un error, ése es el momento de recordar que él (o ella) tiene la garantía de recibir todas las gracias necesarias en esa situación, la garantía de recibir toda ayuda divina que pueda requerir para fortalecer su flaqueza y superar la dificultad.


La gracia especial del Matrimonio otorga así la generosidad y la responsabilidad para engendrar y educar a los hijos; la prudencia y la discreción en los innumerables problemas que la vida familiar lleva consigo; capacita a los esposos para acomodarse el uno a los defectos del otro y sobrellevarlos. Todo esto es lo que la gracia del Matrimonio puede hacer por aquellos que, con su cooperación, dan a Dios la oportunidad para mostrar su grandeza.

El sacramento del Matrimonio proporciona a los esposos y a los padres todas las gracias de Nazaret, modelo de los hogares cristianos. Es, podríamos decir a modo de resumen, el sacramento de la vida familiar en Cristo.


(*) La gracia santificante que se recibe en el Bautismo es aquel don que nos hace participar de la misma vida de Dios. Si al momento de morir tenemos este don, alcanzamos la vida eterna. La gracia santificante se pierde por el pecado mortal y puede recuperarse con el arrepentimiento y la confesión.


Fuente: Catholic.net

domingo, 21 de junio de 2015

Las 10 Armas más Poderosas para Luchar Contra el Demonio

El fabuloso arsenal que tenemos a nuestra disposición para usar en la guerra espiritual.

El demonio no nos puede hacer nada si usamos estas armas. Con ellas estaremos a salvo de los “misiles” más poderosos que los seres malignos pueden usar contra nosotros.


La palabra de Dios nos enseña que nuestra vida en la tierra es la guerra y el Señor nos recuerda que si hemos decidido seguirlo debemos estar preparados para el combate. Y en ese caso, es el mismo Cielo que nos provee de un arsenal balístico inexpugnable para el maligno.  

Pero es necesaria tu decisión de luchar por tu vida. Cuando te rindes a la tentación pasarás inmediatamente al campo enemigo, y debes ser consciente que él nunca cumple, porque su meta es la destrucción de los seres humanos, y tú eres la presa más cercana que tiene. 

Debemos ser conscientes que el diablo existe, que su gran arma es la tentación, asumir nuestra responsabilidad de defendernos y usar el fabuloso arsenal que tenemos a disposición para combatirlo.

LA GRAN ARMA DEL DIABLO ES LA TENTACIÓN

El diablo, salvo casos raros de posesión y ataques físicos, no nos hace más que presentar el cebo. Nos engaña con el goce temporal y un falso sentido de la libertad de la responsabilidad, que nos lleva a no considerar las consecuencias futuras de ese goce sin restricciones. 

Él ha estado engañando desde el principio del tiempo. La mujer en Génesis 3: 6 “vio que el fruto del árbol era bueno para comer y agradable a la vista y deseable para adquirir sabiduría”, sucumbió a la tentación (tomó el cebo) y rechazó la advertencia de Dios que no debería comer de ese fruto. Y se lo dio también a su marido y se lo comió.

TENEMOS QUE ASUMIR NUESTRA RESPONSABILIDAD DE DEFENSA

Nada ha cambiado. El diablo todavía presenta el cebo, pero en lugar de asumir la responsabilidad de las acciones, muchos culpan al diablo por sus malas decisiones, en lugar de reconocer que ellos cayeron autónomamente en las tentaciones por no saber usar las verdaderas armas contra él.

“El diablo viene detrás de mis finanzas”, algunos dicen, “El diablo está tratando de destruir mi matrimonio”, “El diablo me hizo emborrachar anoche”.

En realidad el diablo te puso la tentación y tú la asumiste con tu libre albedrío.
Según 1 Juan 2:16, el diablo tienta a través de la concupiscencia de la carne (pasiones desenfrenadas), la concupiscencia de los ojos (codicia) y la vanagloria de la vida (haciendo alarde de lo que tenemos y / o hacemos).

De modo que un paso hacia la victoria es tomar la responsabilidad de nuestras acciones, someternos a Dios y resistir al diablo: “Someteos, pues a Dios resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4: 7).

Ahora te presentamos las 10 armas más eficaces para defenderte del diablo.
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LAS 10 ARMAS ESPIRITUALES MÁS PODEROSAS PARA LUCHAR CONTRA EL DIABLO 

domingo, 7 de junio de 2015

Consejos de los Santos para amar la Eucaristía

La Iglesia siempre ha destacado la presencia real del Señor en el Santísimo Sacramento y por varios siglos se ha animado el amor a este gran milagro de Dios. A continuación, 8 consejos de los santos sobre la Eucaristía.





1.- "La Eucaristía produce una transformación progresiva en el cristiano. Es el Sol de las familias y de las Comunidades". Santo Tomás de Aquino.

2.- "Señor, tú alegras mi mente de alegría espiritual. Cómo es glorioso tu cáliz que supera todos los placeres probados anteriormente”. San Agustín.

3.- "Cuando no puedo asistir a la Santa Misa, adoro el Cuerpo de Cristo con los ojos del espíritu en la oración, lo mismo que le adoro cuando le veo en la Misa”. San Francisco de Asís.

4.- "Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día”. San Alfonso María de Ligorio.

5.- "La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado". San Francisco de Sales.

6.- "La Santa Eucaristía es la perfecta expresión del amor de Jesucristo por el hombre, es la quinta esencia de todos los misterios de su vida”. Santa María Goretti.

7.- "Antes de la Comunión... suplica a esta bondadosa Madre que te preste su corazón para recibir en él a su Hijo con sus propias disposiciones”. San Luis María Griñón de Monfort.

8.- "Acabando de recibir al Señor, pues tenéis la misma persona delante, procurad cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del alma, y miraros al corazón”. Santa Teresa de Jesús.